(BPT) - Cualquier padre o cuidador de niños sabe que hay una variedad interminable de productos para bebés. Sin embargo, al elegir un espacio seguro para que el bebé duerma, muchas personas desconocen que algunos de estos productos pueden ser peligrosos, o incluso mortales, para los pequeños.

El informe (en inglés) más reciente de la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE.UU (U.S. Consumer Product Safety Commission, CPSC) sobre lesiones y muertes vinculadas a productos infantiles muestra que las cunas, colchones, corralitos, moisés/cuna, portabebés, carriolas y productos inclinados para dormir bebés se asociaron con el 83% de las muertes reportadas. La mayoría de estas muertes vinculadas a productos infantiles se debe a la asfixia provocada porque el lugar donde el bebé duerme está saturado de artículos o es peligroso. A menudo, el lugar para dormir está lleno de ropa de cama adicional, como almohadas, sábanas, edredones y juguetes de peluche.

En un nuevo video, la CPSC alienta a los padres, cuidadores y personal de guarderías a “volver a lo básico”, a fin de crear un entorno de sueño seguro para los bebés. La seguridad infantil es importante durante todo el año, no solo durante septiembre, el Mes de la seguridad del bebé. La CPSC exhorta a todos a tomar cinco sencillas medidas para reducir lesiones y muertes infantiles vinculadas con los productos infantiles y otros riesgos en el hogar.

1. “Boca arriba al dormir” significa colocar a los bebés de espaldas.

A la hora de dormir, los adultos deben siempre colocar a los bebés boca arriba para reducir el riesgo de asfixia y de muerte súbita, también llamado Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Los bebés no deben dormir en productos infantiles que no estén diseñados especialmente para dormir o que no cumplan la normativa aplicable, tales como los productos para dormir en posición inclinada, moisés de viaje y compactos, y los que son para dormir en la cama de adultos, como las cunitas nido colecho, que se han vinculado con docenas muertes infantiles.

En junio de 2021, la CPSC aprobó una nueva regla más estricta, la cual exige que los fabricantes cumplan con una norma de seguridad federal para los productos infantiles para dormir. A partir de mediados de 2022, esta nueva norma ayudará a eliminar del mercado aquellos productos potencialmente peligrosos que no cumplan actualmente con la normativa de la CPSC para este tipo de artículos.

2. “Sin mucho es mejor” significa colocar a los bebés en un lugar seguro para dormir (cuna, moisés, corral o cuna colecho) con solo una sábana ajustada.

Mantenga siempre despejado el lugar donde duerme el bebé, usando solo una sábana ajustada. No use almohadas, protectores de cuna acolchados, ropa de cama adicional, juguetes de peluche, colchas o edredones en la cuna de un bebé. La CPSC reveló que desde 2015 a 2017, la mayoría de las 113 muertes asociadas con cunas y colchones se debieron a que el lugar donde el bebé dormía estaba saturado de artículos, causando asfixia.

Si el bebé va a dormir en un corralito o zona de juegos, también se aplica el principio de “sin mucho es mejor”. Nunca use colchones que no estén específicamente hechos para ese lugar, ni use almohadas para adultos ni cojines de sofá en el lugar donde el bebé duerma.

3. Una vez que haya creado un espacio seguro para dormir, úselo.

Si el bebé se queda dormido en un columpio, hamaca, asiento para bebé o producto similar, transfiera al bebé a un producto o entorno para dormir. Tenga en cuenta los principios “sin mucho es mejor” y “boca arriba al dormir”, y evite otros riesgos que puedan estar presentes, como los cordones de persianas o cortinas, que podrían provocar estrangulamiento accidental.

4. La hora del baño debe ser segura y divertida.

Para la hora del baño, la temperatura del agua debe estar entre 90 y 100 grados Fahrenheit. Para evitar quemaduras, los adultos deben verificar la temperatura del agua con el codo o con un termómetro.

Nunca deje a un bebé o niño solo mientras llena la bañera, y drénela inmediatamente después del baño. Los bebés pueden ahogarse en tan solo una pulgada de agua, por eso es importante que un adulto siempre supervise al niño cuando está en o cerca del agua, y nunca depender en que los niños mayores los vigilen.

Algunos padres pudieran creer que los productos de bañera para bebés evitarán que el bebé se ahogue, pero dichos productos jamás deben sustituir la supervisión. Solo son productos para asistir a la hora del baño, no dispositivos de seguridad.

5. Prevenir el envenenamiento y otros peligros en el hogar.

En 2019, aproximadamente 67,500 niños menores de cinco años fueron atendidos en salas de emergencia debido al envenenamiento involuntario. La gran mayoría de los incidentes (85 por ciento) ocurrieron en el hogar. Para reducir el riesgo de envenenamiento, guarde todos los medicamentos y productos para la limpieza del hogar de forma segura y lejos del alcance de los niños. Los padres y cuidadores también deben tener precaución con los juguetes pequeños y las baterías de botón del tamaño de una moneda, y mantenerlos siempre fuera del alcance de los bebés.

“Volver a lo básico” es un mensaje de seguridad para toda la familia. Si revisan estos pasos de seguridad, todos los participantes en el cuidado del niño —desde los padres primerizos hasta los cuidadores experimentados— podrán disfrutar aún más los grandes momentos de la vida infantil, como el brote de un primer diente, o una primera risita.

Para obtener más información, visite el Centro de información sobre la seguridad de bebés y niños de la CPSC aquí, e inscríbase para recibir alertas de retiro del mercado de productos y otras actualizaciones de seguridad. Si los consumidores creen que un producto es potencialmente inseguro para bebés o cualquier otra persona de la familia, la CPSC los alienta a reportarlo en español al 800-638-2772 o visitando SaferProducts.gov.